La práctica docente ocupa un lugar
primordial en la inclusión de las TIC en los procesos de enseñanza y de
aprendizaje. La incorporación de estos debates y perspectivas en los diseños
curriculares de la escuela primaria y propuestas de las modalidades otorga a
los docentes el marco necesario para que produzcan alternativas de enseñanza destinadas
a promover mayores grados de reflexividad, favoreciendo la recuperación, el
análisis y la producción en lenguajes mediáticos que facilitan la confrontación
y el intercambio; la proyección social de la propia voz; la apropiación de
múltiples lenguajes y la socialización de los saberes.
Al involucrarse los docentes y
estudiantes como interlocutores, participan desde sus propias matrices
culturales en la producción colectiva del conocimiento, es decir, en una tarea
que es sustancialmente educativa.
Incorporar las Nuevas Tecnologías a
las prácticas docentes, mejorará la circulación de los saberes y por lo tanto
la producción de conocimientos en los estudiantes. Para ello es necesario no
sólo aprender a usar los instrumentos tecnológicos, sino también dominar su
didáctica.
